A través de la pantalla

Otro día más, otra noche tumbado en la cama pegado a la pantalla del móvil…haces recuento de tu día y te aventuras a mirar tus redes sociales para ver si “coges el sueño”. Ese sueño tan caprichoso que te aborda cuando no quieres y te deja tirado cuando más lo necesitas.
Y de casualidad, o no, aparece una foto suya en la pantalla. Y la miras, pierdes la noción del tiempo repasando cada matiz…y es que está preciosa. Da lo mismo como haya aparecido esa foto…es un regalo, o no. Su pelo revuelto por el viento, esa mirada penetrante oculta por sus gafas de sol tan a la moda o esa pose que coge para salir en las fotos, nunca lo entenderás te dices a ti mismo… si sencillamente es preciosa, porque hace cosas tan raras cuando es fotografiada.
Es entonces cuando notas algo dentro de ti, algo bueno, o no, que te hace cuestionar tu decisión. Un “la próxima vez le habló”. Pero sabes que no pasará, que tu seguirás pegado a tu pantalla y ella seguirá cogiendo sus posturas raras en las fotos. Porque si algún día te decides, todo puede cambiar, echarle ganas y decir un simple “¿tomamos un café?”, es sencillo…o no. Echale ganas y deja de mirar esa pantalla.

Momentos

Hola de nuevo, he tenido un curioso parón…debido a diversos motivos, pero aquí estoy otra vez…

Estos días, he tenido el privilegio…o la mala suerte de volver a recordar ciertos momentos pasados, que aunque siguen siendo recuerdos completamente felices, ahora duelen. Y ese es el problema, que duelen y los tienes que aguantar…y es que, uno tampoco deseas borrarlos.

Momentos en los que necesitas una vía de escape porque todo te supera, te saturas, piensas y no sacas nada “en claro”. Y si, es que los tíos también nos ponemos sentimentales, tenemos nuestros momentos aunque vayamos de duros y de hombres de acero… Llegan recuerdos de playas, manta y sofá, abrazos, besos y caricias, paseos al sol, celebraciones y lagrimas de felicidad, piques tontos, morros y reconciliaciones que no lo eran pues nada se había roto; momentos en los que por ejemplo, siento un impulso que me lleva a tocar la guitarra aunque lo único que caiga sean lagrimas entre cada nota.

Pero todo acaba, o eso dicen. Hay que mirar hacia adelante, valorar lo bueno y aprender de lo malo, pues de todo se aprende.

Y como suelo decir, “que sería la vida sin recuerdos”.

¡Hola mundo!

Muy buenas a todos, comienzo mi andadura en esto de los blogs!

Me presento mejor, soy un chaval de Madrid, 21 años cumplidos, estudiante universitario de ingenieria informatica y con muchas aficiones.

“Aqui he venido a hablar de mi libro…” Bah, mentira, he venido a hablaros de todo un poco, de ahí el nombre del blog. Me gusta el fútbol, el boxeo, la fotografía, la música…pero también tengo mi vena friki. Vamos, que voy a hablaros de todo…y de nada, porque no soy ningún experto en nada. Simplemente quiero divertirme y que les guste a los lectores que tenga.

Comienza la aventura…